Mientras preparamos nuestra escapada al Ribadeo Indiano (sí, arranca mañana, sí hemos programado una visita guiada muy especial coincidiendo con el evento, no, no nos vamos a vestir de «indianas» esta vez)…
Hemos pensado sorprenderos con un plan de viaje algo diferente y que casi seguro que no conoces (todavía): un viaje estelar a unas salinas en un lugar inesperado.
Nos vamos a Guadalajara
Más concretamente a Saelices de la Sal y el Geoparque Mundial de la Comarca de Molina-Alto Tajo.
No, no nos hemos vuelto locas. Os estamos proponiendo Guadalajara, pero no necesariamente para pasar todo el calor (a ver, que este verano muy probablemente se acerque a los 38 grados peligrosamente, pero el pronóstico según Accuweather es prácticamente el de Ourense (grado arriba o abajo, generalmente arriba para Ourense, abajo para esta zona de Guadalajara).

Pero, ¿por qué?
Porque a medio camino entre Madrid y Zaragoza, se encuentran unas de las pocas salinas de interior que se pueden visitar en Europa.
Sí, hemos dicho de interior, porque estas salinas por evaporación se encuentran a 200 kilómetros del mar. Un tesoro blanco declarado Bien de Interés Cultural en 2007 y cuya historia se conecta con mares que bañaban estas tierras hace más de 200 millones de años.








